¡Hola, somos Nico y Lau, y llevamos una Vida de Viajes! Si llegaste hasta acá, es porque seguramente te gusta viajar, y sentís curiosidad sobre cómo hace otra gente para poder viajar tanto. ¡Perfecto! Creo que así empezamos todos. ¡Bienvenido a nuestra Vida de Viajes!

La realidad es que no nacimos viajando. Venimos de familias de clase media de Buenos Aires, Argentina, y como seguramente les sucede a muchos de ustedes,“viajar por el mundo” no era nuestra realidad cotidiana.

Cuando éramos chicos pensábamos que viajar estaba reservado sólo a los millonarios o muy afortunados. A pesar de que soñábamos hacerlo algún día, la vida hacía que de pequeños fuera imposible siquiera fantasear con ir a Disney, recorrer Europa o tomar sol en una playa caribeña.

Increíblemente hoy estamos mostrando nuestras fotos e historias por el mundo a cientos de miles de personas que nos siguen en redes sociales y en el blog.

Nico

Nico Vida de Viajes

Mi vida a los 20 años pasaba por el estudio (desde niño supe que quería ser abogado), deporte (rugby, futbol, gimnasio) y trabajo, pero lamentablemente la vida tenía otros planes para mí.

Después de algunos problemas de salud, poco a poco se fueron haciendo cada vez más complejos. Después de pasar por varias cirugías de alto riesgo, me dieron la peor noticia. Cáncer.

No sólo eso, sino que era de los más agresivos y ya se había extendido por todo el cuerpo. Puntualmente, tenía un Linfoma No Hodgkin de células B difusas. Chino básico para mí, que jamás había tenido un problema de salud y llevaba un estilo de vida sano.

El cáncer se divide en cuatro estadíos, dependiendo qué tan avanzado esté. En mi caso, estaba en el cuarto, el último, casi terminal. Mis probabilidades de sobrevivir más de dos años con la enfermedad eran ínfimas, y ni siquiera se hablaba que pudiera curarme totalmente.

Este tipo de situaciones límite hacen que uno comience a pensar las cosas distinto, tal cual dije en mi charla TEDx.

Viví cada día como si fuera el último

Esa frase, algo trillada, se tornó en mi realidad diaria. Realmente no sabía cuál podría ser mi último día, o planear a largo plazo. Necesitaba disfrutar todo al máximo, pero lamentablemente la quimioterapia y la enfermedad no me dejaban hacer todas las cosas que yo quería.

Mentalmente estaba bien, muy positivo, y con ganas de curarme. Por suerte así fue. Hoy pasaron diez años desde que comencé a batallar la enfermedad, y afortunadamente hace mucho tiempo que no tengo noticias de ella.

Cumplir 30 años, y recordar cómo estaba hace una década, hizo que me pusiera a pensar. Me recibí de abogado, y siempre tuve un excelente trabajo, viví sólo en un buen departamento y tuve la posibilidad de viajar mucho. Tengo todo lo que siempre quise, incluyendo una compañera de aventuras tan loca como yo… pero, ¿todo eso me alcanza?

Por momentos sí, porque siendo sincero, llevaba una buena vida para los estándares de la mayoría de la gente. Sin embargo, no puedo evitar pensar en cada mañana tener que madrugar para ponerme camisa, traje y corbata para ir a trabajar.

Dedicar casi todo mi día a resolver problemas para una empresa multinacional no es para mí. volver a casa cansado y sin mucha energía para mucho más no es exactamente lo que siempre quise.

Lau

Lau Vida de Viajes

Desde chiquita, siempre me apasionó bailar. Danza clásica, jazz, tango, ritmos latinos, árabe, probé de todo y estoy en búsqueda constante de cosas nuevas. Soy ansiosa, impaciente e inquieta. Bastante despistada, es común que pierda cosas fácilmente, o no recuerde ciertos detalles.

Me considero una persona simple y positiva. Digo lo que pienso y hago lo que siento. Si bien la vida no es fácil, creo que es mucho más sencilla con una sonrisa, por lo cual trato de que me acompañe todos los días.

No uso ropa de marca, me preparo rápido y no soy demasiado coqueta. En general, a duras penas me delineo los ojos y cuando me acuerdo me pinto las uñas. Prefiero ser genuina y relajada. No me molesta sentirme crota, especialmente mientras viajo.

Si me cruzan en algún destino de esta vida de viajes, seguro no estaré muy arreglada, de hecho probablemente esté despeinada … me las ingenio para que parezca lo contrario en las fotos 😉

Tener la libertad de hacer lo que queremos en una vida de viajes

Creo ser bastante presentista, mi foco siempre estuvo en disfrutar el presente más que recordar el pasado o planificar el futuro. Idea que se profundizó con la pérdida inesperada de dos familiares muy queridos e importantes. De un día para el otro ya no estaban, dejándome un dolor terrible y dejando también en sus vidas varias asignaturas pendientes.

En este sentido, compartimos la misma frase. “Vivir cada día como si fuera el último” se convirtió en mi ideología a seguir al pensar en llevar adelante una vida de viajes.

No solo hacer lo que realmente quiero y disfrutar de aquello que hago, sino también de quienes tengo al lado. Creo firmemente que los imposibles no existen y que los sueños pueden cumplirse si uno realmente se los propone y trabaja para ello.

Y sí… fui yo quien encendió la mecha al fantasear con vivir viajando, dando lugar a este proyecto para llevar una Vida de Viajes que poco a poco fuimos llevando a la realidad. Ya llevamos varias decenas de países recorridos juntos, y vamos por muchos más.

Nosotros – Vida de Viajes

Estamos juntos desde hace más de tres años. El último fue de viaje ininterrumpido visitando más de 30 países y 150 ciudades. En total, ya llevamos explorados más de sesenta países. Somos intensos y no podemos quedarnos quietos.

A pesar de que extrañamos amigos, familia, comidas y costumbres, amamos viajar y esperamos nunca dejar de hacerlo. A veces es bueno volver a casa a recargar energías para volver a empezar.

Sin embargo, se nos hace inevitable pensar en eso de vivir cada día como si fuera el último. Si nos quedara un año por vivir… ¿dedicaríamos todo nuestro tiempo a trabajar para una empresa para la cual somos un número más dentro de su estructura, y el día que nos vayamos sólo nos darán una palmada en la espalda deseándonos buena vida? Sin dudas, no.

Vivir el presente

Si hoy nos dijeran que nos queda un año por vivir, dejaríamos el trabajo y compartiríamos más tiempo con familia y amigos. Intentaríamos no hacernos mala sangre porque un día de lluvia una señora descuidada me clavó el paraguas en el ojo, porque es torpe y para colmo camina por debajo de los techitos de los balcones.

Comeríamos todo lo que nos gusta, sin culpa. Pasaríamos horas y horas compartiendo experiencias. Al final del día, de eso se trata, ¿no? De experimentar, vivir momentos únicos, e inolvidables. Algo que dedicando tanto tiempo y esfuerzo al trabajo en una oficina, es imposible.

Que no se mal entienda: queremos (y necesitamos) trabajar. Sólo que podemos hacerlo de otra forma. Hoy en día, es posible hacerlo online, desde cualquier lugar del mundo.

Con este blog, y teniendo clientes, actualmente es posible. En ese camino estamos y hacia allí vamos. Trabajar mientras nos movemos. Ser nómadas digitales.

La vida no se mide por las veces que respiras sino por los momentos que te dejan sin aliento

Otra frase trillada, pero muy real.

Queremos vivir, queremos experimentar, queremos hacer cosas nuevas. También queremos dejar de tener que levantarnos todos los días a la misma hora, ponernos la misma ropa y hacer el mismo trabajo de siempre.

Casarnos, tener hijos, comprar una casa y un buen auto. Retirarnos después de los sesenta años para cobrar una jubilación miserable y poder pasar unas horas a la semana con nuestros nietos.

Buscamos dejar de esperar todo un año para poder tomarnos unos ínfimos días de vacaciones. Para colmo, después tener que volver de nuevo a la misma vida gris y monótona de siempre. ¿Qué nos impide hacer lo que queremos? Nada. Perfecto entonces, pero… ¿qué queremos? Viajar. 

Lo que es para nosotros viajar

Cuando viajamos, nos sentimos libres. Nos encanta sumergirnos en la cultura, los olores y las costumbres. Disfrutamos de hablar con extraños y entender su mundo. Quedamos maravillados cuando tenemos la suerte de poder ver los lugares más impresionantes del planeta.

Nos fascina ir a un supermercado o tomar un transporte local, algo que odiamos cuando nos toca hacerlo en Buenos Aires. Nos damos cuenta que somos unos privilegiados al poder viajar por el mundo. Viajamos con una mochila de 45 litros y 10 kilogramos de peso, siguiendo un estilo de vida minimalista.

Decidimos llevar una Vida de Viajes

Definitivamente, teniendo un trabajo de oficina normal nunca vamos a poder hacer constantemente lo que más nos gusta, que es viajar. Necesitamos tiempo, y dinero. El dinero es lo de menos, dado que se puede conseguir mientras estamos viajando.

El tiempo, si salimos de la rutina diaria, lo tenemos. Estamos convencidos de que queremos compartir esta aventura juntos. El momento es ahora, dado que cuanto más tiempo pase, menos jóvenes seremos y más nos arrepentiremos de no haber tomado esta decisión antes. Lo importante es animarse y hacerlo.

Nosotros nos animamos, y espero que todos puedan seguir nuestra aventura por este medio. Si algo nos enseñó la vida, es que si hay que vivir cada día como si fuera el último.

Queremos hacerlo viajando. Sabemos que no somos los únicos… así que si servimos de inspiración para que otros se animen, ¡bienvenido sea! ¡Esperamos cruzarlos en el camino, en algún destino exótico!

Nico y Lau
Buenos Aires, Argentina

Somos Nicolás y Laura, dos almas libres. Decidimos dejar la vida cómoda siendo profesionales trabajando en Buenos Aires por una vida de viajes y descubrimiento constante. Ya hemos visitado 74 países en el camino. Nos gustaría que ustedes puedan hacerlo también a través de nuestras fotos e historias. ¡Bienvenidos a nuestra Vida de Viajes!

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