Plaza de Toros Colonia Uruguay
Uruguay

Plaza de Toros de Colonia

on
01/12/2017

Primer viaje juntos. Lluvia. Frío. Viento. No tuvimos mejor idea que aprovechar nuestro segundo y último día de esa pequeña escapada a Colonia del Sacramento, Uruguay, que andando en bicicleta. Después de un rato de pedalear sin rumbo concreto lo decidimos: queríamos ir a la Plaza de Toros de Colonia.

Preguntamos a algunos personajes locales cómo llegar con las bicis, pero nos miraron asombrados. “¿A la plaza de toros? ¿En bicicleta? Miren que es lejos chicos, acá a dos cuadras desde la estación hay colectivos que los dejan ahí” nos dijo un lugareño. “No van a llegar en bici”, dijo la simpática moza de un bar, al tiempo que nos indicaba que debíamos seguir la costa para llegar a destino.

Arrancamos para ahí. Nos perdimos. Nos volvimos a perder, unas tres veces más, hasta que finalmente encontramos la calle bordeando el río a la que se refería la chica del bar. Bordeando la costa, con viento en contra y las gotas de lluvia que nos salpicaban la cara, a mitad de camino y en plena bajada dejaron de funcionar sus frenos pero afortunadamente no pasó nada.

Después de ese pequeño susto, casi no llegamos, tal cual predijo la moza. Sin embargo, por suerte parecía que estaba  más cerca de ser una manochanta callejera que de nostradamus. Su predicción no se cumplió: llegamos. Mojados y muertos de frío, pero llegamos.

Para nuestra sorpresa, la Plaza de Toros era más impresionante de lo que esperábamos. “Menos mal que vinimos igual”, pensamos, casi al mismo tiempo. Al llegar a la puerta, vimos que estaba cerrada.. No importaba. Verla por fuera ya justificaba la aventura.

Carteles de peligro colgaban de un alambrado, que circundaba toda la manzana de la construcción para que nadie pudiera pasar. No era para menos: se notaba que en cualquier momento se podría caer a pedazos y era un peligro para cualquiera que osara entrar.

Frente a la puerta, casi como si fuera por telepatía, nos dimos cuenta que teníamos que entrar igual. “¿Nos metemos?” me dijo, sedienta de aventura. “Obvio”, respondí confiado. Analizamos el terreno y caminamos unos metros, pensando cual era la mejor forma de entrar. 

No hacía falta analizar mucho: poder entrar no era una cuestión de estrategia, sino de ganas. Sin pensarlo, dio un salto y trepó la reja de alambre rápidamente, como una india. Una india muy linda, claro. Pocahontas.

A los pocos segundos estaba del otro lado, mirándome con cara de apuro por si alguien nos miraba pensándonos delincuentes. Bastante más torpe y menos agraciado, procedí a subir, tomándome mi tiempo. Después de un par de raspones y magulladuras, lo habíamos logrado. ¡Estábamos adentro, sanos y salvos!

El lugar era colosal. Dicen que, en su momento de esplendor hace unos cien años, supo alojar a más de 8000 espectadores que, al grito de olé, presenciaron las corridas de toros en sus pocos años de gloria que permaneció abierto.

En esta oportunidad, ya cerrado, éramos sólo dos y teníamos toda la monumental estructura para nosotros solos. Ningún turista de fondo arruinando las fotos. Era toda nuestra. Dimos un par de vueltas y sacamos fotos, como turistas de manual, para recordar posteriormente la pequeña hazaña.

Mientras estuvimos dentro, no llovió. Sí lo hizo durante nuestro regreso en bici, casi como para fastidiarnos, al menos un poco, el hermoso momento compartido. De todas formas, nuevamente con viento en contra, pudimos llegar al centro sin problemas. Contentos, ya habíamos logrado nuestro pequeño capricho: conocimos la Plaza de Toros por dentro, y podíamos volver a Buenos Aires tranquilos.

Así fue, volvimos tranquilos. Con algunos raspones, y un resfrío que duró una semana, pero con una  sonrisa en las caras y algo seguro en las mentes: ojalá esta fuera la primera de muchas nuevas aventuras juntos. No nos equivocamos. Hoy, un año después, tenemos ganas de recorrer todo el resto del mundo juntos.

TAGS

LEAVE A COMMENT

Nico y Lau
Buenos Aires, Argentina

Somos Nicolás y Laura, dos almas libres. Decidimos dejar la vida cómoda siendo profesionales trabajando en Buenos Aires por una vida de viajes y descubrimiento constante. Ya hemos visitado 63 países en el camino. Nos gustaría que ustedes puedan hacerlo también a través de nuestras fotos e historias. ¡Bienvenidos a nuestra Vida de Viajes!

Deja tu e-mail

Ingresá tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Categorías
Descuentos de Airbnb

Descuentos de Booking

Vuelos en Skyscanner