Barco en Koh Phi Phi Tailandia
Sudeste Asiático

Que hacer en el Sudeste Asiático. Top 10 del destino ideal

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18/02/2019

La pregunta que todos tenemos es qué hacer en el Sudeste Asiático. La región es con frecuencia llamado el paraíso para el mochilero.

Es muy común que para muchos sea la primer gran aventura. Abundan los viajeros que deciden dedicar meses a esta zona, que cada vez gana más adeptos. ¿Algo debe tener, no?

Tailandia, Camboya, Vietnam, Malasia, Laos, Indonesia, Filipinas, Singapur y Myanmar son los países de la región. Mucho para ver, conocer y aprender. Sin embargo, hay muchos viajeros que no saben bien por qué es tan popular hasta que lo ven con sus propios ojos.

Templo Azul de Chiang Rai, popular en las listas de qué hacer en el Sudeste Asiático

Qué hacer en el Sudeste Asiático

1. Precios muy económicos

Una de las primeras cosas que todos destacan del Sudeste Asiático es que sus precios son irrisoriamente baratos. Es posible comer por un dólar en muchos destinos. La comida callejera es económica y buena, por lo que muchas veces ni siquiera se justifica cocinar.

Hostels por 3 o 4 dólares la noche, en habitación compartida. Habitaciones privadas por menos de diez, y ni hablar si aprovechamos los descuentos de Booking y Airbnb. El Sudeste Asiático es el paraíso del mochilero con bajo presupuesto. Es posible recorrer esta zona con tan poco como trescientos o cuatrocientos dólares al mes, haciendo una vida razonablemente buena.

Wat Arun, uno de los templos que hacer en el Sudeste Asiático

2. Playas alucinantes

¿Quién no vio fotos de playas increíbles de Tailandia, fantaseando con visitar el lugar donde filmaron la película “La Playa” con Leonardo Di Caprio? Lo mismo pasa con todos los paraísos de las playas de Filipinas, como El Nido o Port Barton. Incluso Indonesia (Islas Gili), Malasia (Islas Perhentian), y Camboya (Koh Rong) tienen playas paradisíacas. No por nada varias de estas playas entran en nuestro Top 10 de las mejores playas del mundo.

Si hacemos cuentas, y entendemos que todo el año es visitable (aunque se recomienda evitar la temporada húmeda), y que se puede hacer por poco dinero la ecuación es totalmente atractiva para los viajeros. Estar un mes panza arriba en la playa gastando el mínimo presupuesto atrae incluso a aquellos que no son fans de las playas.

Koh Phi Phi

3. Templos increíbles

La mayor parte del Sudeste Asiático continental es budista, y muchos de sus templos son increíbles. Malasia e Indonesia son mayormente musulmanes, y hay muchas mezquitas hermosas. Puntualmente Bali es mayoritariamente hindú, siendo bastante distinta del resto. Hay templos de todo tipo, uno más bello que el otro.

Sin embargo, en general, podemos encontrar tres grandes complejos de templos. Angkor Wat, en Camboya. El complejo de templos más grande del mundo, impresionante por donde se lo mire y de visita obligada. Bagan, en Myanmar. Más de dos mil templos extendidos por la zona, un paisaje increíble. Por la mañana salen los globos aerostáticos y lo hace aún más mágico.

Por último, Borobudur en Indonesia. Una mole gigante, que es el templo budista más grande del mundo. Esto son tan solo algunos ejemplos de lo que hay para ver… son tantos que merecen un post aparte. Fascinante. No es casualidad que muchos de estos lugares estén entre nuestros propuestos para ser la octava maravilla del mundo.

Amaneceres en Bagán, imprescindibles entre lo que hacer en el Sudeste Asiático

4. Espiritualidad única

En el Sudeste Asiático se respira paz. Muchos lugares tienen una magia que no es posible encontrar en otros lugares. Bali, por ejemplo, es uno de los lugares para meditar más populares del mundo. Es común que los visitantes se enamoren de la isla y decidan quedarse más tiempo del planeado, atraídos por ese misticismo que la hace única.

Los monjes budistas, que los hay en cantidad en Laos y Myanmar, son otra de las cosas que muchos se quedan en cuanto a lo espiritual. Es común verlos en la vida cotidiana. En Luang Prabang, antes del amanecer, los monjes salen a la calle a recibir las ofrendas de los fieles, quienes los esperan en la puerta de sus casas para entregarle la comida que le prepararon y así sumar méritos para su vida.

Pura Lempuyang, Bali

5. Paisajes naturales hermosos que hacer en el Sudeste Asiático

Al recorrer el Sudeste Asiático quedamos impactados por la cantidad de paisajes naturales maravillosos que hay. Vietnam, por ejemplo, fue uno de los países más bellos que vimos. Desde sus terrazas de arroz y las montañas del norte (amamos SaPa), hasta lugares fantásticos como Mui Ne y sus dunas anaranjadas, es imposible quedarse con solo uno.

Ni hablar de Ha Long Bay, una de las siete maravillas naturales del mundo. Filipinas tiene otra: el río subterráneo de Puerto Princesa. Uno de los más largos del mundo, bastante único, se puede recorrer en un barquito esquivando miles de murciélagos que viven ahí. Indonesia tiene volcanes que parecen salidos de otro planeta. Imposible enumerar todo lo que hay para ver en la zona.

Las cascadas Kuang Si en Laos, una de las cosas que ver hacer en el Sudeste Asiático

6. Saber que hacer en el Sudeste Asiático por tierra es buena opción

El recorrido más popular es hacer una especie de “rulo” desde Bangkok, pasando por Laos, Vietnam y Camboya para regresar nuevamente. Esto puede demorar entre dos y cuatro meses, recorriendo todos los puntos turísticos que hay en el medio.

Un viaje único e increíble, en el cual no es necesario tomar ningún avión. Se puede hacer tranquilamente a dedo (autostop) o con los buses locales, que son muy económicos y con un servicio relativamente bueno. Una vez que regresamos a Bangkok, se puede bajar por tierra, pasar por las playas de Tailandia y seguir camino.

Después de recorrer Malasia, podemos terminar en Singapur. Todo sin tomar un solo avión. Para Indonesia y Filipinas, hay vuelos low costs que nos permiten seguir recorriendo. Para conseguir los mejores vuelos, escribimos una guía al respecto.

Las payas y pagodas de Kakku en Myanmar

7. Amigable con el turista

Al no ser países ricos, los dólares y euros frescos que traen los turistas valen mucho más para los locales. Básicamente, al turista se lo protege. El crimen es bajo. En general, saben que cualquier problema que tenga un turista se traduce en menor turismo a futuro. Por esta razón, al turista lo cuidan muchísimo.

El hecho de que sean lugares frecuentados por turistas hace que, a pesar de las limitaciones, tengan toda la infraestructura necesaria para que los extranjeros la pasen bien. Es común que incluso en los alojamientos más económicos tengan todo lo necesario para que se la pase bien y no haya carencia alguna.

8. Exótico para turistas occidentales que buscan qué hacer en el Sudeste Asiático

Seguramente para el turista de país occidental, ya sea latinoamericano o europeo, no sea común haber visto alguna vez una pagoda, una paya, o a un monje caminando por la calle. Tampoco es frecuente, salvo algunas excepciones, comer bichos y orugas. Todo esto es común en el Sudeste Asiático, y es un agregado extra en cualquier viaje.

La forma de vivir de los asiáticos difiere mucho de la que vivimos nosotros, y todo sorprende. Desde que duermen la siesta en cualquier lugar que encuentran (desde arriba de una moto, hasta en la bodega de los buses) hasta la facilidad que tienen para estar en cuclillas todo el tiempo (algo que la mayoría de los mortales no podemos hacer con tanta naturalidad y facilidad). Estar en el Sudeste Asiático significa estar abierto a la sorpresa constante.

Los monos de Koh Phi Phi.

9. Ideal para viajar solo

La cantidad de mochileros recorriendo solos esta región del mundo es asombrosa. Siendo el paraíso del viajero low cost, miles de viajeros eligen este destino con la gran ventaja de que “viajar solo” al final del día casi nunca se da. Al haber tanta gente en la misma sintonía, es muy fácil hacer amigos y conocer gente.

Los hostels son el lugar ideal para hacer nuevos amigos. Algunos tours y excursiones también dejan contactos que quizá tenían los mismos planes a futuro. De hecho, no es infrecuente encontrar gente que se ha conocido durante el viaje y ya llevan varios meses juntos. Un viaje que empieza en solitario no necesariamente termina de esa forma.

Si son lobos solitarios, por otro lado, tienen todo a disposición para viajar así también. No es obligatorio socializar. Está todo el sistema preparado para los viajeros independientes, gastando poco y pasándola genial.

Templos budistas en Tailandia

10. Verano todo el año

El clima en el Sudeste Asiático, a grandes rasgos, se divide en dos: la temporada seca y la temporada de lluvias. Sin embargo, hay algo que tienen en común: hace calor todo el año. ¿Invierno? ¿Qué es eso? Es posible estar en todo el Sudeste Asiático por meses sin usar más que unas ojotas, remera y shorts. Eso se traduce, también, en que se puede viajar mucho más liviano.

El calor hace que también siempre sea buen momento para ir a las playas. No importa el mes que viajemos, siempre y cuando no esté lloviendo, las playas son disfrutables. Lo mismo pasa con muchas otras atracciones, desde caminar por las ciudades hasta hacer trekking en lugares naturales. El buen clima siempre acompaña.

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Nico y Lau
Buenos Aires, Argentina

Somos Nicolás y Laura, dos almas libres. Decidimos dejar la vida cómoda siendo profesionales trabajando en Buenos Aires por una vida de viajes y descubrimiento constante. Ya hemos visitado 64 países en el camino. Nos gustaría que ustedes puedan hacerlo también a través de nuestras fotos e historias. ¡Bienvenidos a nuestra Vida de Viajes!

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